viernes, 17 de mayo de 2019

Fotografías extraordinarias de Mujeres extraordinarias... y olvidadas

Fotografías extraordinarias de Mujeres extraordinarias... y olvidadas

Por Rocío González Naranjo

Una imagen vale mil palabras. Por eso hoy, vamos a mostraros algunas fotografías que hemos encontrado maravillosas porque representan el empoderamiento de mujeres pioneras, aquellas que nos abrieron el camino y a las que agradeceremos eternamente su existencia.
Como siempre, estas mujeres pasaron desapercibidas por la Historia androcéntrica. Por ello, nuestro homenaje a ellas desde EL DIA QUE SUPE QUE ERA FEMINISTA.

Ya sabéis que tenemos debilidad por Marina Ginestà, perfil de nuestra página en Facebook, así que comenzaremos con ella.



Marina con su hermano Albert, en el frente de Tardienta

Ya conocéis la fotografía que se ha convertido en icono de la juventud en la guerra civil española, la de una joven Marina posando con un mauser en la terraza del Hotel Colón. Pero esta foto era la más querida para Marina, más real. Nadie le pidió que posara, estaba feliz de encontrarse con su hermano. Para más información, os pasamos un enlace para un artículo sobre ella: https://elvuelodelalechuza.com/2017/12/05/la-literatura-comprometida-de-marina-ginesta-el-movimiento-libertario-en-catalunya/


Gerda Taro en el Cerro Muriano, Frente de Córdoba

Nuestra segunda ídola (en realidad todas están al mismo nivel), es, sin duda alguna, Gerda Taro, cuyas fotografías fueron firmadas en acuerdo con su pareja, Friedmann, bajo el nombre de Robert Capa. Hoy en día aún no sabemos qué fotos son de quién. Fallecida en Brunete, aplastada por un carro, era muy joven, pero mostró la valía de 100 000 hombres.

Pero pasemos a otras pioneras que no solemos tratar mucho (lo reconocemos, a veces somos muy ombliguistas con nuestras milicianas y antifascistas).




Elin Wägner delante de los registros que recogían firmas para aprobar el voto femenino

Elin Wägner (1882-1949) era una escritora, periodista y activista sueca. Perteneció a la Academia Sueca desde 1944. Sufragista y defensora de los derechos de las mujeres y de los niños, se le considera la mujer más influyente por sus escritos en el tema del sufragio.


Mujer albañil en Berlín, 1900.

Esta gran fotografía habla por sí sola. Las mujeres ejercían profesiones que le estaban vetadas desde entonces. Desde luego, la vestimenta de esta albañil era completamente incómoda, pero aún así, primaba la moral de la sociedad. Se trata de la antigua torre del Ayuntamiento de Berlín, y con la industrialización, las mujeres accedieron a trabajos antes prohibidos para ellas. Pero ya sabéis que, como siempre, somos de usar y tirar.


Trabajadoras de la Compañía British Oil Cake Company, en Manchester, sobre 1900.

Nos encontramos en la misma situación que la fotografía anterior: con la industrialización, ELLAS tomaron importancia, y como podemos ver, eran felices ejerciendo una profesión que no fuera ama de casa ni esposa. Lógicamente, eran explotadas como los menores, y pronto pedirían derechos que hoy los tenemos gracias a ellas.


Margaret Bourke-White, fotógrafa femenina, trepando el edificio Chrysler. [1934].

De Nueva York, Margaret fue, además de fotógrafa, documentalista. Su apelativo era "Maggie la indestructible". Para más información, tenéis un maravilloso artículo de Sandra Ferrer Valero: https://www.mujeresenlahistoria.com/2018/07/margaret-bourke-white.html


Barbara Buttrick

Boxeadora británica, campeona mundial de boxeo femenino entre los años 40 y 50. Se la conocía como "el poderoso átomo del ring". Luchó también en combates mixtos, y se dice que sólo perdió una vez en su vida, fundó y se convirtió en la presidenta de la Federación Internacional de Boxeo Femenino. Ella abrió camino no sólo en este deporte, sino en la visión de inclusión que daba ante la sociedad, mostrando que una mujer es igual al hombre.


Mujer mostrando su asco ante un cuadro de Hitler, tras la liberación de París. 1945

No sabemos nada de esta mujer, pero seguramente sufrió el nazismo, la ocupación y la vergonzosa colaboración del gobierno de Vichy, presidido por el mariscal Pétain. Este gesto demuestra que el odio, sentimiento horrible, nos puede guiar a veces para llegar a un fin. Muchas resistentes sobrevivieron a ese odio. Muchas colaboradoras no. Desgraciadamente, estas últimas sufrieron la ira de la ciudad de París, sin saber que - dejando a un lado las personas influyentes como Coco Chanel por ejemplo - estas mujeres que colaboraron lo hicieron para sobrevivir también.


Mujer tatuada, posiblemente principios del siglo XX.

Las más osadas, atrevidas mujeres que abrieron el camino a las personas que adoramos los tatuajes. 


viernes, 3 de mayo de 2019

Ni puta ni madre: empoderamiento femenino

Ni puta ni madre: empoderamiento femenino


Por Leticia Trueba



Creo que en el aspecto en que más he notado la opresión del patriarcado ha sido en las relaciones de pareja heteronormadas. Frases como: “Nadie te va a querer así” “Quedarás sola”, fueron las que escuché demasiado en mi niñez y adolescencia, haciendo que sintiera temor y me impulsara en la búsqueda del amor ideal. La competencia entre las mujeres, la delgada línea con nosotras mismas y entre nosotras, de no ser la mujer fácil, de ser la maternal, la cuidadora, buena cocinera y hacendosa. Que si la compañera muestra demasiado las pechugas es porque es puta, porque le falta o porque está desesperada, en el caso de que no sea tan joven.


¿Cómo puede una mujer maternal, cuidadora y conservadora mantener a ese hombre interesado para que no se vaya con otra? A través del sexo. Cumpliendo todos sus deseos y caprichos, porque si la mujer se niega, ella ya no lo quiere y si él piensa que ella no lo quiere, buscará el amor en las sábanas de otras. Y así nos desvivimos, preocupándonos de los hijos e hijas, tratando de mantenernos delgadas y hermosas para seguir en la competencia y preocupándonos de la pareja para cuidarlo, mantenerlo contento y satisfecho y provocando con esto, que la relación de pareja se transforme en una extensión del cuidado de los niños y niñas.
Quizá en las relaciones no formales (según el constructo social de las relaciones patriarcales), esto no ocurre, porque como dijimos, las mujeres estamos divididas en dos clases: las putas y las madres. Entonces, en las relaciones no formales, las mujeres somos las putas, a las que se nos utiliza por el momento y se nos deshecha cuando ya no hay necesidad. En este caso, nosotras no necesitamos ser cuidadas como en las relaciones formales, porque nosotras no somos las madres de sus hijos e hijas, lo que nos excluye de eso que llaman “Núcleo Familiar” y finalmente, ambas: la puta y la madre, terminan siendo cosificadas para subyugarse a los deseos de un tercero. Entonces, ¿Cuál es nuestro beneficio en este tipo de relaciones?
Y así el hombre se desentiende de la parte afectiva de la relación, porque él está en un nivel superior, él es el jerarca que está a cargo del bienestar de la familia (en general, porque ese cuidado no es particular hacia la mujer) y así, él asume el rol de proveedor, el que llega cansado del trabajo y hay que atender.
Y el hombre hace promesas que no cumplirá y miente, para mantenernos ahí, siempre a la espera, porque cuando se cercena la información se mantiene el poder sobre el otro y la otra. Entonces, si hay poder en la abstención y falsedad de la información ¿Habrá interés en abandonar estas malas prácticas para vínculos no tóxicos? ¿Hay interés en dejar una dinámica si no nos reporta ningún beneficio? ¿Las mujeres debemos de pedirle a nuestro opresor que deje de oprimirnos?




Con el avance del Feminismo en Chile en los últimos años, las mujeres hemos visto ciertos avances en ciertos espacios. Vemos que los hombres ya se reprimen de lanzar un chiste machista delante de nosotras. Ellos ya se reprimen de lanzarnos un “piropo”. Ellos ya se reprimen de dar su opinión con respecto al Feminismo. Pero esta restricción de parte de ellos de realizar cual o tal conducta no va asociada a una verdadera concientización de la problemática, sino que responde, más bien, a la condena social que su conducta tendrá.

¿Qué podemos hacer entonces las mujeres para formar vínculos sanos?
Teorizar sobre las relaciones patriarcales, teorizar sobre un mundo de relaciones igualitarias y sus beneficios (recordemos que los femicidios son la máxima expresión del machismo) y con ello empoderarnos, para exigir relaciones equitativas y de respeto. Para esto es de suma importancia que las mujeres concienticemos y nos apoyemos entre nosotras. Que abandonemos la idea de que debemos aceptar conductas sexistas y cosificadoras de nuestro acompañante de turno para ser aceptadas. Debemos olvidar el hecho de no decir lo que sentimos o expresar nuestro enfado por el temor de ser calificadas como conflictivas. Debemos entender que somos seres humanas con defectos y virtudes, no mercancía salida de una fábrica en serie, obligadas a cumplir ciertos estándares para ser valoradas. Pero por sobre todo debemos amarnos y organizarnos entre nosotras, porque somos poderosas, porque somos capaces de convocar nuestras demandas sociales y sobre todo debemos considerarnos compañeras y no rivales.






En este camino falta mucho por recorrer aún, pero hemos visto que no es un sueño imposible, así que a continuar en la senda porque está demostrado que es la correcta.

viernes, 15 de marzo de 2019

MUJERES QUE RESISTEN, MUJERES QUE CONSTRUYEN, MUJERES QUE TRANSFORMAN


MUJERES QUE RESISTEN, MUJERES QUE CONSTRUYEN,MUJERES QUE TRANSFORMAN

Ana Cristina Chávez Periodista, docente universitaria, coordinadora del CIM Falcón


 A propósito de haberse celebrado el pasado ocho de marzo el Día Internacional de la Mujer, decidí consultarles a mis allegados cuál consideran que es el rol que cumplen las mujeres trabajadoras en la coyuntura política, económica y social por la que atraviesa Venezuela, las respuestas fueron bastante completas y bien argumentadas, lo que me generó satisfacción. 

   Los planteamientos de mis encuestados confirmaron lo que los movimientos sociales y políticos liderados por mujeres han demostrado: ser mujer es sinónimo de fuerza, de constancia, de tenacidad, de afecto y acto amoroso, pero no de un amor edulcorado por las series de doncellas rescatadas por príncipes azules, sino de ese amor alimentado por la pasión, pasión por las ideas, por la justicia, por la libertad, la igualdad y la sororidad.   

Adriana Herrera, ilustradora colombiana

   En un mundo tradicionalmente gobernado por hombres, las mujeres se han unido como un bloque, en bloques, a favor de causas que reivindican sus derechos –nuestros derechos- y han traído a la palestra temas eternamente controversiales, como el aborto. Han levantado la voz en contra del acoso sexual y la violación, pero también han visibilizado a la mujer afrodescendiente, a la mujer indígena, a la mujer empobrecida, a la mujer lesbiana, a la mujer que ha decidido no tener hijos, a la campesina, a la trabajadora, a todas y cada una de las mujeres que por años han sido relegadas a un segundo o tercer plano de la existencia familiar, social, política y económica en los distintos pueblos del mundo.

   Desde la lucha por el derecho a ejercer el sufragio -incluso antes- el camino de las mujeres ha sido de batallas constantes, de desenmascarar prejuicios, sortear insultos y vencer el irrespeto. Las feministas, han sido tildadas de feminazis y los rencores, miedos y etiquetas arraigadas por años, muchas veces han prevalecido en contra de nuestras congéneres, de nuestras hermanas. Puta, fácil, perra, son palabras que usamos en contra de nosotras mismas. Para muchos, una mujer libre siempre es una puta, una mujer dueña de su cuerpo, de su sexualidad, de su vida, siempre es una puta. Una mujer que ha obtenido un alto cargo en una empresa, en un partido, en una organización, fue, es y será una puta, pues con alguien se acostó para lograrlo, y en torno a ella se tejen un montón de historias que ponen en duda sus capacidades intelectuales y alto desempeño.

   Nosotras somos nuestras peores enemigas cuando nos lo proponemos, pero también nos hemos dado cuenta de lo poderosas que llegamos a ser cuando nos enfrentamos al mundo -y a sus incongruencias- unidas, juntas, hermanadas, como un solo cuerpo, como un solo útero, como un solo cerebro, un solo corazón, que bombea la sangre que nos mueve, pero que representa también, la sangre derramada por miles, millones de mujeres asesinadas por hombres, ya que las cifras de femicidios y feminicidios –así diferenciados- son alarmantes alrededor del mundo. Las violaciones y agresiones a mujeres se han convertido en noticia cotidiana y nadie debe mantenerse impasible frente a tal situación, mucho menos la justicia de los gobiernos.

   Ante este escenario, es preciso reconocer el papel de la mujer en la Venezuela actual, reflejo fiel de una historia de superación y batalla continuas, protagonizada por nuestras heroínas de la lucha independentista y de nuestras guerreras del día a día. Así, Isbelia –joven madre, estudiante y trabajadora- nos dice: “creo que ha quedado demostrado el poder que tenemos ante las adversidades, he visto cómo mujeres que por mucho tiempo sólo trabajaron en su casa, salieron de las cuatro paredes, se enfrentaron a la crisis y han puesto su mayor imaginación para garantizar una comida saludable a sus hijos. Al principio la crisis tuvo cara de mujer y supimos darle frente a la situación pues el capitalismo tuvo que buscar otras estrategias; las primeras cosas que desaparecieron fueron los artículos dirigidos a las mujeres, y aunque muchas estaban inconscientes de tal perspectiva, supimos hacerle frente.”

   Cruz –profesor universitario- coincide con lo antes expuesto y afirma que las mujeres trabajadoras hacen maravillas con los pocos recursos que tienen para mantener a un grupo familiar. “Yo creo que los economistas de Harvard no tienen un doctorado como ellas, es más, la mujer que sabe cómo administrar una familia también sabe cómo administrar un país”, asegura.

   El también formador comunitario, explica que las mujeres que se encuentran en la alta política y hasta las que están en las organizaciones sociales de base, a través de su participación activa, han desarrollado lineamientos políticos coherentes con la defensa y protección social de la mujer y la familia, sólo que el  secuestro de los partidos por intereses económicos y de liderazgo las han opacado, al igual que la crisis financiera nacional.

   Sin embargo, Antonio, docente y padre de familia,  tiene sus reservas acerca de la creación de esas políticas de protección, y asevera que aún queda mucho por hacer: “La mujer trabajadora venezolana, debe asumir un papel activo en la toma de consciencia del proyecto de país que se debe construir, para superar tanta dependencia en la adquisición de bienes y servicios fundamentales para el normal funcionamiento de las actividades cotidianas, sobre todo aquellas que desempeñan roles fundamentales en el quehacer político y económico.”

   Como podemos observar, una palabra clave que define la labor femenina en la Venezuela actual es conciencia, por eso Alberto, joven estudiante universitario, propone lo siguiente: “La mujer trabajadora actual en el rol protagónico que juega ante la sociedad, debe brindar un aporte de conciencia ante las adversidades, desde cualquier espacio que se encuentre levantar la voz en contra de la disminución de su calidad de vida… A su vez, participar activamente en los movimientos de mujeres que se movilizan masivamente… Yo creo en la valentía y el ingenio de la mujer venezolana ante la crisis.”

     Por su parte, Elvira –docente jubilada- manifiesta que el aporte de la mujer debe traducirse en “sentido común, trabajo bien realizado donde estés y respeto a quienes no comparten las ideas políticas.” Se evidencia así, que lo racional y lo emocional, expresado a través del amor, deben conjugarse en nosotras las venezolanas para sacar adelante este país, criterio que María –activista política, madre y profesora universitaria- ratifica contundentemente: “su papel es ser valientes para hacer lo que se tiene que hacer. Asumir el enderezamiento de la sociedad, que es urgente, ya que el hombre no lo hará jamás, definitivamente. Es urgente que la mujer asuma directamente y con carácter, la corrección de las conductas inadecuadas, con firmeza y amor, solo la mujer lo haría bien y rápido.”

    En el mismo orden de ideas, Juan, deportista e instructor falconiano,  considera que “es muy importante que la mujer de hoy tiene que brindar además de su aporte laboral, ese apoyo anímico, consejero y esperanzador que hoy requiere toda la población para seguir de pie ante todas las adversidades que enfrentamos a diario.”

   Igualmente, Antonio acota que la mujer “también deberá contribuir con el ejemplo al resaltar los valores tales como la honestidad, el respeto, la solidaridad, el trabajo, la responsabilidad, la honradez, entre otros, porque sin duda alguna, nuestra crisis es total y multidimensional, y por ende debe ser abordada holísticamente.”

    Analizados todos estos planteamientos en torno al rol de la mujer frente a la coyuntura que vive nuestro país, como fémina me pregunto: ¿somos capaces de cumplir con estas expectativas? Por las argumentaciones presentadas a lo largo de este artículo dirán que la respuesta es un rotundo sí –y créanme que estoy de acuerdo- pero si una de nuestras batallas principales es la igualdad de género, considero que el papel del hombre en la sociedad actual debe ser igual de exigente, pero impregnado, a la luz de esta nueva era, de una concepción eminentemente pro feminista, donde se respete, valore y reivindique la labor de la mujer, desarrollando con ella funciones colaborativas de índole social, familiar y de construcción y reconstrucción nacional.

   Por eso, Isbelia no lo duda ni un momento y con la dulce firmeza que la caracteriza, aclara: “Las mujeres seguimos asumiendo roles dentro del ámbito económico social, es decir, gran parte sale a trabajar o trabaja desde diferentes actividades económicas, pero sigue siendo responsable de todas las demás cosas que la sociedad le ha impuesto, es decir, no hemos asumido que la educación, la crianza, hacer comida, asear la casa, es una responsabilidad colectiva, pues todos vivimos en ella, entonces seguimos colocando tareas en nuestra espalda pero no nos hemos desprendido de ninguna.”

   En definitiva, el poder femenino es asombroso, como mujeres somos capaces de cumplir con múltiples roles en la vida diaria, de satisfacer nuestros deseos, necesidades y aspiraciones personales; de cubrir las expectativas que se forman en torno a nuestro desempeño; a parir hijos, parir ideas, promover el hecho creativo y creador, pero sobre todo, a propiciar una sociedad de iguales que valore el trabajo de todos, con todos y entre todos, fomentando el bien común y la conciencia colectiva en esta matria/patria nuestra, llamada Venezuela.


sábado, 16 de febrero de 2019

HABLA EL LYCEUM CLUB DE MADRID (1926-1936)

HABLA EL LYCEUM CLUB DE MADRID  (1926-1936) Fragmentos de la prensa de la época



Rocío González Naranjo


Hoy os propongo una serie de fragmentos de artículos que censé sobre entrevistas a las fundadoras del Lyceum Club de Madrid, así como la campaña de desprestigio que se produjo hacia ellas. Disfrutad de la lectura, y no olvidéis compartir.

En El Heraldo de Madrid, con fecha de 05-11-1926, SANCHEZ-OCAÑA entrevista a María de Maeztu, con el siguiente titular: 


« Queremos, dice su Presidenta, suscitar un movimiento de fraternidad femenina »

En él, podemos extraer las siguientes palabras, de muy buen augurio, dándole el tiempo la razón:

« Se intenta facilitar a las mujeres españolas, recluidas hasta ahora en sus casas, al mutuo conocimiento y la mutua ayuda. Queremos suscitar un movimiento de fraternidad femenina ; que las mujeres colaboren y se auxilien... Por ejemplo: asistir a muchachas que en cualquier campo de la actividad estén pugnando por abrirse camino y luchen con los obstáculos con que siempre se tropieza al empezar a trabajar... »




En  La Libertad, con fecha de 05-12-1926, se entrevista a la actriz Herminia Peñaranda, en un artículo titulado  « Las fundadoras del Lyceum Club Femenino Español », dice lo siguiente, entre otras cosas:

« El Lyceum Club ha nacido por la necesidad imperiosa de que la mujer no ande ya desperdigando sus actividades y aptitudes aisladamente, sin un apoyo real y colectivo, sin conocimiento ni ayuda de sus hermanas en pensamiento y voluntad. »



Dentro de la misma serie de artículos y en el mismo medio, pero con fecha de 09-12-1926, otra de las fundadoras, la compositora María Rodrigo, afirma:

« En la vida española necesitábamos, las mujeres que a la actividad artística dedicamos nuestro trabajo, un lugar de contacto en el que poder cambiar impresiones, estimular nuestros afanes y crear un poco de ambiente capaz de irradiar algo de arte. »


El 01-01-1927, en el mismo medio, habla Julia Peguero de Tralleras, "maestra de las Escuelas Nacionales de la corte". Pero Julia fue también escritora y paisajista.

« No es hijo del simple deseo de asociarse por sociabilidad, corno ha dicho un conocido escritor, pues a la mujer, ya en su hogar, ya en reuniones privadas, ya en centros o espectáculos, nunca le falta, si le agrada, alguna amiga con quien conversar; mas sí puede significar como uno de sus diferentes aspectos la necesidad de buscar la selección en la sociabilidad, para la verdadera comunicación, que no siempre puede hallarse en las relaciones muy circunstanciales de amistad familiar. »



Pasada ya la efervescencia de la creación, se continúan las acciones y un poco tiempo después, el Lyceum comienza a mostrar que es un "hueso duro de roer" para las instituciones patriarcales. De este modo, en El Heraldo de Madrid, con fecha de 23-02-1927, leemos las palabras de Victoria Kent, en una entrevista con el sugestivo título  « La señorita Victoria Kent, presidenta del Club Lyceum, nos habla de las peticiones formuladas en pro de la emancipación femenina ». Victoria reivindicaba la igualdad en estos términos: 

« Una de ellas es que se reconozca, sin limitaciones de ningún género, la facultad de la mujer, sea soltera o casada, para una infinidad de actos civiles, para los cuales tiene indudablemente, una capacidad intelectual y moral tan perfecta como la del hombre: para ser testigo en los testamentos, para formar parte del consejo de familia, para ser tutor, protutor, curador, albacea... »

Después daba, como ejemplo, la lucha contra el artículo 438 del código civil, es decir, el "uxoricidio por honor"... (ni Calderón lo hubiera titulado mejor!):

« ¿La supresión del artículo 438, por ejemplo? ¿ Hay quien pueda defender ese precepto brutal, supervivencia de costumbres bárbaras? Es verdad que el Código no autoriza en él para que se mate a la esposa adúltera o a la hija deshonesta.; pero condena al marido o al padre a la pena del destierro. Esto, en el caso del marido, es protegerle, porque quita ocasiones de venganza a los parientes de la víctima. »



Y, como era de esperar, se produce una campaña de desprestigio por parte de los sectores más conservadores a causa de su laicidad, como es el medio Siglo Futuro (periódico católico apostólico y romano). Comienza en mayo 1927, por A. Sanz Cerrada a raíz de un comunicado de la Unión de Damas Católicas en el que rechaza completamente el Lyceum. Esta campaña dura todo el mes de agosto y es La Libertad, quien las va a defender. 

Precisamente, Luis de Tapia, en este último periódico, publica unas "coplas por tontas", sirviéndose de los argumentos absurdos de Sanz Cerrada e ironizando a través de su poemita, esto sucede el 31 de agosto de 1927, y dice así:

¡Contra las damas
que en un Salón
celebran, libres,
su reunión,
claman los curas,
y... con razón!
¡Sin medias tintas
ni dar changüí,
la Iglesia siempre
lo dijo así
o estar conmigo,
o ir contra mí!
¡pero estas damas,
con mimos cien
y un equilibrio
y un ten con ten,
quedar quisieron
con todos bien!...
¡Y ya habrán visto
que esa actitud
de tan ecléctica
sosa virtud,
en estos tiempos
no es la salud!
Cuando el Lyceum
sus leyes dio,
a tales damas
les dije yo
¿No hacen política?...
por qué no?
Si no la hacen,
no faltará
quien la haga, enfrente
(¡bien visto está!),
y la gran obra
fracasará...
¡Aquí, la dama
de algún valer,
sierva del cura
tiene que ser!...
¡Si no es esclava,
pues no es mujer!...
¡Y el resultado
perciben ya!...
¡Por ser neutrales
(ni fú- ni fá)
y ser en todo
mitá y mitá,
el Club de damas
se cerrará!...
¡Bien empleado
que les está!


No vamos a reproducir las calumnias de Sanz Cerrada porque, además de absurdas y sin fundamento, simplemente... no queremos dar publicidad a ese sector retrógrado que siempre ha sido el lastre español. Ellas salieron airosas de estas críticas sin fundamento, y siguieron la lucha. 

Ya, en la República, los actos son frenéticos, y todos censados en la prensa madrileña. Uno de ellos nos ha llamado la atención por la retórica empleada. Seguramente si se hubiese tratado de una asociación masculina no hubieran utilizado términos semejantes, pero vale la pena reproducirlos. 

Con motivo del primer acto social en honor a la República argentina, en mayo de 1931, el corresponsal del medio argentino Caras y Caretas escribe los fines del Lyceum de esta manera (los subrayados son míos):

« ¿Los fines de esta simpática institución? Con nombrar la palabra sociabilidad ya lo hemos dicho todo. Reunirse en una confortable y lujosa casa; tener una biblioteca bien provista y un buen salón de té; comprometer las primeras figuras científicas y literarias para que den conferencias en una especie de tono íntimo; preocuparse por fundaciones benéficas como la Casa del Niño, modelo de esta clase de instituciones: abrir concursos de arte; conversar, discutir. Y organizar, por último, fiestas tan amables y brillantes como el baile de gala que en honor de la República Argentina ha celebrado el Lyceum en el hotel Ritz. »

Simpática reunión... es curioso que tras este adjetivo se muestre la palabra SOCIABILIDAD, COMPROMETER, PREOCUPARSE... nada que ver con la simpatía del momento. Pero no hagamos anacronismos, era el estilo de la época para dirigirse a las mujeres. Lo importante aquí es demostrar que no sólo se citaban en un "lujoso" hogar, sino que había, como ya vimos en otro artículo, toda una serie de actividades destinadas al empoderamiento de la mujer. 

La promoción de autores fue uno de los pilares básicos en esta institución. El tres de diciembre de 1935, El Heraldo de Madrid explica la importancia del Lyceum para el desarrollo cultural:

« Siendo tan precarios estos momentos para la innovación en la escena española y poco menos que imposible escalar los escenarios para el que lo intente, Lyceum Club, considerándolo una necesidad del momento, quiere proporcionar medios para que los autores noveles que prueben tener obra de creación y de mérito no carezcan de tribuna y público selecto capaz de escucharlos, aplaudirles y alentarles, a más de dirigir sus ruegos a la crítica competente para que preste su cooperación a estas lecturas, comentándolas en la Prensa con el aval de sus opiniones. Del mismo modo serán invitados a ellas algunos artistas de nuestra escena. »

Es el caso de muchas mujeres y hombres que no pudieron representar, como por ejemplo Adelina Gurrea o Carlota O'Neill. Sobre la primera, la prensa se hizo eco de la lectura de su drama Fortalezas. Así, el 14 de enero de 1936, El Sol explica: 

« Y cuando se haga la historia de los esfuerzos desplegados por la renovación de nuestro teatro tendrá que mencionarse el que con tan plausible entusiasmo como generosa intención vienen desarrollando las damas que dirigen lo que llamaremos el Ateneo, la "docta casa" de las mujeres de Madrid »



La última información que tenemos del Lyceum en la prensa, es el 28 de julio de 1936, en plena guerra civil. Siguiendo la coyuntura del país, La Voz publica un llamamiento de la asociación, titulado  « Alimento para los combatientes ». Es un llamamiento para ayudar a los luchadores por la libertad, y dice así:

« El Lycéum Club Femenino, deseando contribuir a aminorar en lo posible de sus fatigas a los valientes combatientes que luchan por España, está preparando unos paquetitos de comestibles, consistentes en huevos, limones, azúcar, chorizos, café y tabaco, rogando a sus asociadas y simpatizantes envíen donativos de estos productos a su domicilio social [...] »


Mujeres de vanguardia, mujeres transgresoras, mujeres de bandera que decidieron dejar de estar en la sociedad, sino de SER. 

viernes, 25 de enero de 2019

Pionera, transgresora y olvidada: la mejor periodista de la República. IRENE POLO

Pionera, trasngresora y olvidada: la mejor periodista de la República. IRENE POLO



Rocío González Naranjo



Hoy quiero hablarles de una mujer que ha sido completamente olvidada de la historia del periodismo, y que, además fue una mujer moderna, transgresora y feminista. Irene Polo, la gran olvidada. 

Irene Polo y Buster Keaton fotografiados por Gabriel Casas y Galobardes; imagen de portada de La fascinació del periodisme. Cròniques (1930-1936). Fotografía: Arxiu Nacional de Catalunya. Hotel Ritz de Barcelona, 1930. Fot: Gabriel Casas.


Irene Polo (1909-1942) fue periodista ante todo, aunque también publicista y representante teatral.


Fue una de las primeras mujeres en la prensa catalana. Irene formó parte del #circulosaficodemadrid creado por Victorina Durán, miembro del#lyceumclubdemadrid. Este círculo funcionó desde 1926 hasta la guerra civil, y en él se realizaban tertulias en las que participaban, entre otras mujeres, Carmen Conde y Lucía Sánchez Saornil.

Empezó a trabajar como periodista en 1930, escribiendo en prensa catalana. En el periódico Imatges, que dirigía Josep Maria Planes. 

Irene Polo i Andreu Avel·lí Artís 'Sempronio' Arxiu Centelles / Centro Documental de la Memoria Histórica

Como periodista en Imatges, llegó a entrevistar al gran actor Buster Keaton. Después continuó trabajando para La Humanitat, periódico defensor del catalanismo, dirigido por el mismísimo Lluis Companys. Entrevistó a la abogada Clara Campoamor. También trabajó para La Rambla, donde pudo entrevistar a Pío Baroja. 

Fuente no encontrada, Irene Polo cubriendo las elecciones de Andorra, el 31 de agosto de 1933, con el coronel Baulard, comisario extraordinario que aterrizó en Andorra a mediados de agosto con la misión de garantizar el orden público. Colección Casimir Arajol

En La Rambla es donde ella escribió sus mejores reportajes, sobre la situación sobre las elecciones al Parlament de Catalunya en 1932, o los conflictos de la revuelta libertaria de Sallent. Pero es en L'Opinió donde vemos su implicación política, siendo corresponsal en Madrid cubriendo, sobre todo, el juicio de la Generalitat de Catalunya por los acontecimientos de octubre de 1934, cerrando así el periódico por su vinculación con ERC. El encarcelamiento de Companys lo cubrió con otro rotativo, L'Instant. 

Irene Polo con el síndico Roc Pallarès, depuesto de su cargo en junio por el Tribunal de Corts en las elecciones de Andorra, el 31 de agosto de 1933. Colección Casimir Arajol

Sus últimos escritos aparecen en Ultima hora, lanzado por el mismo partido catalanista. Tras una entrevista a Margarita Xirgu, su vida cambió. 


Además, fue una mujer comprometida con el sindicalismo, pues participó en la fundación de la Agrupació Professional de Periodistes, enfrentándose incluso a la FAI por las revueltas en Barcelona. 




Como representante teatral, marchó con la compañía de Margarita Xirgu a Buenos Aires, pero ya no volvió a causa de la guerra y empezó a caer en una depresión enorme. Algunas cartas a su amigo Miquel Vilà desvelan el estado de ánimo de la periodista:

21 de abril de 1941: «[…] estoy muy desanimada; a mí quizá no me pasará nada porque tengo una gran suerte; pero ¿qué me importa eso si tengo que ver lo que le pasa a la gente que quiero? La gente liberal de este país está internada, los españoles reclamados por el Gobierno franquista serán enviados a Madrid […] Es el paso de una era del mundo a otra era […]». 23 de septiembre de 1941: «[…] estoy pasando unos días muy malos. Tengo un decaimiento nervioso terrible, y una angustia que no sé si podré resistir […]». 25 de  noviembre de 1941: «[…] No estoy bien todavía y creo que tardaré mucho en estarlo. Tomo potingues sin parar y por fuera me hacen algún efecto; pero este pequeño efecto no es suficiente. […]». 23 de febrero de 1942: «Ya has visto que el pobre Zweig se ha matado con su mujer, también cansado de América, seguramente. […]». 

Irene Polo escribe sobre Pastora Imperio

Se suicidó a los 32 años.


Sabemos muy poco de esta periodista audaz, provocadora y pionera en su estilo, sino es a través de sus artículos, os recomendamos la lectura de Glòria Santa-Maria y Pilar Tur  en su obra "La fascinació del periodisme", donde se recogen sus artículos y se hace un estudio biográfico de Irene.



De ella dijo el decano del periodismo barcelonés Carles Sentís, que trabajó con ella en L’Instant: «Irene Polo fue una estrella meteórica que me ha dejado un recuerdo brillantísimo. Si el país hubiese sido normal y ella no hubiera muerto joven, Polo habría sido la Françoise Giroud del periodismo catalán».




ELLAS: LAS CARAS DE ALGUNAS SOCIAS DEL LYCEUM CLUB FEMENINO DE MADRID EN SU CENTENARIO (1926-1936)

Lo que no se nombra, no existe. Ellas han aparecido siempre con el nombre de sus esposos. Y aunque era una costumbre de la época, estamos en...