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lunes, 9 de diciembre de 2019

María Lejárraga por caminos de España

María Lejárraga por caminos de España

Artículo publicado en la revista cultural Los Ojos de Hipatía, el 13 de febrero de 2018

Rocío González Naranjo

María Lejárraga, conocida como Martínez Sierra (1874-1974) fue una mujer extraordinaria, pero a la vez contradictoria. Harto es sabido que el «gran» dramaturgo Gregorio Martínez Sierra no era el que escribía sus obras de gran éxito. Gregorio se encargaba de las relaciones publicas mientras que su mujer, María Lejárraga, escribía las obras y los ensayos. Mucho tiempo hubo de pasar para que la propia María lo reconociera en su autobiografía Gregorio y yo. Medio siglo de colaboración (1953). María Lejárraga – nombre que preferimos utilizar – fue una gran escritora de su tiempo, olvidada de los cánones oficiales y de la historia, como todas las mujeres de la Edad de Plata que estuvieron a la sombra de un hombre, ya fuera su marido, su hermano, su padre o un amigo.

  Además de escritora, fue una gran activista feminista (de ahí la contradicción con su silencio) y política. Dirige, en 1918, la Unión de Mujeres Españolas (1918), fue cofundadora del Lyceum Club de Madrid, creó la Asociación Femenina de Educación Cívica, fue miembro de la Residencia de Señoritas, de Mujeres Antifascistas, de la Liga Femenina por la Paz, y a principios de la guerra, fue nombrada agregada comercial en Suiza e Italia, pero ella decidió trasladarse a Bélgica para ocuparse de los niños refugiados españoles. Fue la secretaria española de la Alianza Internacional del Sufragio de la Mujer. No debemos olvidar que, además, fue diputada de Granada en las Cortes Republicanas en 1933 por el PSOE, utilizando su propio nombre y renunciando así a la marca Martínez Sierra.
Crónica, 19-06-1932



   María era maestra de vocación, no se consideraba una mujer política, y, aun así, durante los años 1931-1936 se dedicó a recorrer los pueblos de España para hacer, como decía ella, «propaganda» de lo que ella consideraba lo justo: el socialismo. 

Una mujer por caminos de España (1952) no es un libro únicamente de memorias de una persona triplemente apartada de la sociedad (mujer, exiliada y republicana). Es, además, un compendio de la situación vivida por los españoles antes de la guerra, durante la fugaz República. Es un libro que merece ser leído con atención, ya que hoy, podrían hacerse ciertos paralelismos, como el siguiente:
“España es atrasada por ignorante. Todo hubiera podido aprenderlo y lo ignora todo. Cada gobierno elige, consciente o inconscientemente, un instrumento de tiranía. Los que han venido gobernando España […] no han considerado esta tierra adventicia como huerto propio que hay que cultivar sino como cantera ajena que es menester explotar.”1


   En esta magnífica obra, ya en la vejez, la autora recuerda su periplo como «propagandista», y observamos que el detallismo de sus recuerdos se escribe con una escritura clara, llena de imágenes, y alusiones a personajes de la mitología, de la filosofía, del cristianismo y de nuestro Caballero de la Triste figura. Esto demuestra la erudición que Lejárraga tuvo durante toda su vida, y su admiración por personajes como Teresa de Jesús, o el propio Jesucristo, al cual compara como a un socialista más.

   Se trataba pues de convencer a las mujeres de votar sin la bendición del marido o del cura, se trataba de convencer a los campesinos amenazados por el cacique, de votar según su conciencia: se trataba pues de una quimera. Ella misma lo reconoce. Y le pusieron trabas, muchas trabas. Anécdotas sobre los diferentes mítines, uno incluso realizado, junto a Fernando de los Ríos, desde el balcón de una plaza completamente vacía por no cederle el ayuntamiento un local. Otro en el que la Casa del Pueblo no había ni una sola mujer, otro realizado en una cuadra… De hecho, según la autora, sólo pudo establecer contacto con mujeres en tres ocasiones2. Como oradora, María sabía cómo dirigirse a su público, según el perfil del mismo. Cuenta que, en El Ferrol, tierra hostil al socialismo, hizo un paralelo con la Biblia para que comprendieran lo que ella quería transmitir:
“Lo único que sabía era que El Ferrol es clerical, que el clero era enemigo de la República, que estábamos […] en Cuaresma, y que, en todos los sermones y pláticas propios del tiempo, los ministros del culto habían procurado contrarrestar por anticipado con sus anatemas la influencia posible de nuestra propaganda…”3

Además, en este libro, Lejárraga nos regala paisajes maravillosos y odas a las diferentes tierras de España: el Levante, Galicia, La Mancha, y, sobre todo, Andalucía. Su descripción sobre cada región visitada nos transporta con una oratoria digna de una poeta, como ella lo era. Por ello, y no podía ser menos, el comienzo del libro es muy peculiar. María habla con su conciencia. A modo de escenas de teatro, Lejárraga discute con su conciencia sobre si lo que hizo estuvo bien o mal. La Conciencia pone a la autora a analizar el desastre de la guerra, la muerte de la República. En este diálogo, es fundamental la relación establecida entre la realidad y el sueño, algo que nos recuerda a otra contemporánea: María Zambrano.

La amargura de una joven República muerta por el fascismo se muestra en cada instante, la frustración de la no intervención de los países occidentales, el aislamiento de una mujer exiliada. Todo esto es motivo para que nos acerquemos a este libro y disfrutemos de la historia privada que, en resumidas cuentas, es la que hace realmente la Historia.
1 P. 95.
2 P. 127.
3 P. 188.

sábado, 7 de septiembre de 2019

Mujeres con MEMORIAs: lecturas esenciales para comprender a nuestras pioneras

Mujeres con MEMORIAs: lecturas esenciales para comprender a nuestras pioneras

Rocío González Naranjo

Hoy quiero dedicar este espacio a daros una PRIMERA lista de mis obras imprescindibles, que espero se conviertan también en las vuestras. Considero que la primera mano, es decir, las memorias, en las que no hay interpretaciones sino un trabajo sobre la propia memoria, son esenciales para conocer a la escritora, su contexto y sus vicisitudes. Nuestras pioneras de la Edad de Plata así como las luchadoras por la libertad lo tenían claro: transcribir sur recuerdos para que quedara huella de una época tan dorada para ellas.

1. Si quieres conocer el ambiente cultural y militante anterior y durante la guerra civil española, la primera obra que debes leer es Memoria de la Melancolía (Buenos Aires, 1977) de la gran María Teresa León. 


Teresa con los otros miembros de la Asociación Internacional de los Escritores para la Defensa de la Cultura.


Es una obra esencial para conocer el ambiente en el que estas mujeres vivieron, pero también es una joya literaria, a pesar de la poca visibilidad que ha tenido: la escritura de María Teresa León es una obra maestra de la prosa lírica. Es una pena que, a día de hoy, que se están recuperando muchas obras esenciales de nuestras mujeres, ésta no aparezca más que en las librerías de viejo. A qué esperan para hacer una bella y merecida reedición? 


En primer lugar, es una joya histórica, ya que esta obra no sólo se concentra en la vida de la autora, sino también en los acontecimientos más importantes que ocurrieron durante el siglo XX: la dictadura de Primo de Rivera, los años maravillosos de la Edad de Plata, la proclamación de la República y todo lo que vino con ella – avances para las mujeres, libertades inesperadas –, pero también la horrible guerra civil entre hermanos, el exilio obligado de tantísimos españoles, la llamada “drôle de guerre” en Francia… María Teresa aporta datos importantes en la construcción de cada periodo, y aunque se trate de su entorno más próximo, no deja de ser una joya histórica. De este modo, podemos ver cómo se despiden de las Brigadas Internacionales, que fueron obligadas por los gobiernos democráticos, a abandonar España:

La muerte de Federico García Lorca, la vida en la Alianza de Intelectuales Antifascistas – de la que ella era secretaria – con las idas y venidas de grandes personajes de la época: Pablo Neruda, Elsa Triolet y Louis Aragon, jefes de las Brigadas, André Malraux; la construcción de las Guerrillas del Teatro, el fallecimiento de Máximo Gorki, la defensa del Cuartel de la Montaña, los viajes realizados a Rusia, la creación del Lyceum Club Femenino, la proclamación de la Segunda República, las Misiones Pedagógicas, la muerte de Gerda Taro y su funeral, el refugio en Francia por Nancy Cunard, el trabajo realizado en Radio París, los campos de refugiados en Francia …
Incluso podemos decir que María Teresa fue una visionaria en lo que a historiografía se refiere. Ella, que tanto habla de SU historia en este hermoso libro, demuestra que es también la de millones de españoles que sufrieron después el exilio y el olvido. Por ello, la autora sufre y sabe que las generaciones futuras seguirán sufriendo:

¡Gente de España! Guerra de España que aún se cuenta o se canta o se discute. ¿Por qué esa persistencia en la memoria de los hombres? Han pasado años y años y, sin embargo, como el problema del pueblo español no ha sido resuelto, ahí está en pie. Los hijos no nos han dicho aún: Dejadnos de vuestras historias viejas. No, buscan hundir su mano en ellas, en esa sangre derramada para encontrarse por qué los han extraviado, los han dejado sin historia, tutelados por ideas derrotadas, sin voto y sin voz.


2. Memorias habladas, memorias armadas, Concha Méndez

Cuando leemos las vivencias de Concha Méndez, brota de nuestras entrañas la impotencia que se refleja en sus recuerdos, como niña incomprendida por su familia, como adolescente rebelde, como mujer soltera considerada menor de edad eternamente, como esposa ensombrecida por la figura de su marido… Pero al mismo tiempo, Concha transmite sus ganas de vivir, sus objetivos conseguidos, su fuerte personalidad, su sinceridad (no deja títere con cabeza), su humor, su sencillez. De estas memorias se desprende la segunda parte del título : Concha fue, ante todo, una mujer luchadora que no cedió ante las convenciones sociales de la época, como muchas de sus compañeras que, desgraciadamente aún hoy en día, no aparecen en ninguna antología.  

Concha Méndez

Concha quería formarse para liberarse de las cadenas familiares, y por ello un día decidió asistir a la universidad. El resultado de esta excursión fue una brecha abierta en la cabeza por un golpe recibido a manos de su madre. Pero Concha, aún sabiendo que era ir en contra de la voluntad de sus padres y de la sociedad, no se dejó amilanar. Y esto es un leit motif que aparece en estas memorias : la lucha diaria por ser reconocida, como mujer y como artista ; como feminista y como empresaria. Porque la vida de la poeta fue una constante lucha contra todos esos absurdos códigos que irían desapareciendo poco a poco gracias a la proclamación de la Segunda República. En una de sus tentativas por abandonar el hogar familiar, Concha fue encerrada en un hotel a la espera de la decisión de un juez, pero finalmente llegó a un acuerdo con su padre, el cual no cumpliría después. De este modo, las mujeres eran eternas menores de edad que debían ser acompañadas y aconsejadas por sus « mayores » masculinos. No, Concha no dejó de combatir esos códigos sociales.

Pero si hay algo esencial en estas memorias es la existencia de una conciencia de autoría, la cual no estuvo siempre presente en las mujeres de la Edad de Plata debido, entre otras cosas, a que los mismos compañeros no las tomaban en serio. Concha era consciente de su valor como poeta y de la importancia de su figura en la creación de la llamada Generación del 27. Se demuestra en su papel como impresora y socia capitalista de la imprenta que comenzó junto a su marido, Manuel Altolaguirre, invirtiendo todo el dinero que había ganado en Argentina. De este modo, se puede decir que gracias a su aporte económico y a su trabajo como impresora, no sólo fue Altolaguirre quien dio a conocer la Generación del 27 : « Sin aquellas publicaciones, Poesía, Héroe, 1616, Caballo verde para la poesía, más todas las colecciones poéticas que editamos, no se hubiese podido crear una unidad de grupo. »



En cuanto al lenguaje, sus frases son frescas, espontáneas, pasa de un recuerdo a otro sin ninguna transición (recordemos que se trata de unas memorias habladas), siempre con un tono humorístico. Hay varios ejemplos que nos han hecho soltar carcajadas y apreciar más no sólo a la escritora, sino sobre todo a la persona.

3. Recuerdos de una mujer de la Generación del 98, Carmen Baroja y Nessi


Carmen Baroja y Nessi ha pasado sin pena ni gloria en la historia literaria y cultural de España, como tantas otras mujeres que tenían la desgracia de ser hermanas, hijas, madres, esposas de. Y, sin embargo, Carmen Baroja fue una de las grandes exponentes de la cultura madrileña durante los años de preguerra, en ese Madrid bohemio de Valle-Inclán, Azorín, Pío Baroja… pero también de la Residencia de Estudiantes con Lorca, Dalí, Buñuel… y cómo no: del Lyceum Club Femenino.



Es, quizá, una de las pocas mujeres que reivindica así su pertenencia a un grupo literario o cultural. Y no es una reivindicación sin fundamento, pues Carmen Baroja fue una de las artífices del desarrollo de esta generación, gracias, sobre todo, a la realización y creación del cenáculo teatral “El Mirlo blanco”, junto con su cuñada, Carmen Monné, en el número 23 de la calle de Mendizábal en Madrid. Desde 1926, un grupo de los mejores dramaturgos de la época representaron sus obras como opción a la decadencia de las salas comerciales en Madrid. Precisamente es esta época la que Carmen recuerda con mayor entusiasmo.

Del mismo modo, Carmen recuerda su asociación al Lyceum Club y a su presidencia de la sección de Arte, con un entusiasmo increíble, lo cual no encontramos en ninguna otra parte de sus memorias. De hecho, gracias a las informaciones que Baroja da sobre el Lyceum, podemos saber cómo se formó y los inconvenientes con los que se encontraron. De este modo, estas memorias no son sólo el reflejo de una época, sino que se pueden considerar como unas memorias históricas. Sin embargo, éstos son los dos únicos episodios en la vida de Carmen en la que se nos transmite un sentimiento positivo. El resto de las memorias muestran a una artista reprimida, a una mujer que tuvo que seguir las normas sociales de la época, a una hija, hermana, esposa y madre que estuvo siempre a la sombra de los hombres.  A pesar de escribir y publicar obras, de iniciarse en la orfebrería, de haber participado en la vida intelectual del Madrid de los años veinte, nos da la impresión de haber tenido el mismo sentimiento que los coetáneos de la generación del 98: un hastío vital enorme, desde su infancia hasta el momento en el que escribe sus memorias. 


4. Una mujer por caminos de España, María Lejárraga

Además de escritora, fue una gran activista feminista (de ahí la contradicción con su silencio) y política. Dirige, en 1918, la Unión de Mujeres Españolas (1918), fue cofundadora del Lyceum Club de Madrid, creó la Asociación Femenina de Educación Cívica, fue miembro de la Residencia de Señoritas, de Mujeres Antifascistas, de la Liga Femenina por la paz, y a principios de la guerra, fue nombrada agregada comercial en Suiza e Italia, pero ella decidió trasladarse a Bélgica para ocuparse de los niños refugiados españoles. Fue la secretaria española de la Alianza Internacional del Sufragio de la Mujer. No debemos olvidar que, además, fue diputada de Granada en las Cortes Republicanas en 1933 por el PSOE, utilizando su propio nombre y renunciando así a la marca Martínez Sierra.

María era maestra de vocación, no se consideraba una mujer política, y, aun así, durante los años 1931-1936 se dedicó a recorrer los pueblos de España para hacer, como decía ella, «propaganda» de lo que ella consideraba lo justo: el socialismo. Una mujer por caminos de España (1952) no es un libro únicamente de memorias de una persona triplemente apartada de la sociedad (mujer, exiliada y republicana). Es, además, un compendio de la situación vivida por los españoles antes de la guerra, durante la fugaz República.
La amargura de una joven República muerta por el fascismo se muestra en cada instante, la frustración de la no intervención de los países occidentales, el aislamiento de una mujer exiliada. Todo esto es motivo para que nos acerquemos a este libro y disfrutemos de la historia privada que, en resumidas cuentas, es la que hace realmente la Historia.

Seguiré con otras recomendaciones en próximos artículos. Todavía quedan muchas MEMORIAs de nuestras pioneras.

sábado, 16 de febrero de 2019

HABLA EL LYCEUM CLUB DE MADRID (1926-1936)

HABLA EL LYCEUM CLUB DE MADRID  (1926-1936) Fragmentos de la prensa de la época



Rocío González Naranjo


Hoy os propongo una serie de fragmentos de artículos que censé sobre entrevistas a las fundadoras del Lyceum Club de Madrid, así como la campaña de desprestigio que se produjo hacia ellas. Disfrutad de la lectura, y no olvidéis compartir.

En El Heraldo de Madrid, con fecha de 05-11-1926, SANCHEZ-OCAÑA entrevista a María de Maeztu, con el siguiente titular: 


« Queremos, dice su Presidenta, suscitar un movimiento de fraternidad femenina »

En él, podemos extraer las siguientes palabras, de muy buen augurio, dándole el tiempo la razón:

« Se intenta facilitar a las mujeres españolas, recluidas hasta ahora en sus casas, al mutuo conocimiento y la mutua ayuda. Queremos suscitar un movimiento de fraternidad femenina ; que las mujeres colaboren y se auxilien... Por ejemplo: asistir a muchachas que en cualquier campo de la actividad estén pugnando por abrirse camino y luchen con los obstáculos con que siempre se tropieza al empezar a trabajar... »




En  La Libertad, con fecha de 05-12-1926, se entrevista a la actriz Herminia Peñaranda, en un artículo titulado  « Las fundadoras del Lyceum Club Femenino Español », dice lo siguiente, entre otras cosas:

« El Lyceum Club ha nacido por la necesidad imperiosa de que la mujer no ande ya desperdigando sus actividades y aptitudes aisladamente, sin un apoyo real y colectivo, sin conocimiento ni ayuda de sus hermanas en pensamiento y voluntad. »



Dentro de la misma serie de artículos y en el mismo medio, pero con fecha de 09-12-1926, otra de las fundadoras, la compositora María Rodrigo, afirma:

« En la vida española necesitábamos, las mujeres que a la actividad artística dedicamos nuestro trabajo, un lugar de contacto en el que poder cambiar impresiones, estimular nuestros afanes y crear un poco de ambiente capaz de irradiar algo de arte. »


El 01-01-1927, en el mismo medio, habla Julia Peguero de Tralleras, "maestra de las Escuelas Nacionales de la corte". Pero Julia fue también escritora y paisajista.

« No es hijo del simple deseo de asociarse por sociabilidad, corno ha dicho un conocido escritor, pues a la mujer, ya en su hogar, ya en reuniones privadas, ya en centros o espectáculos, nunca le falta, si le agrada, alguna amiga con quien conversar; mas sí puede significar como uno de sus diferentes aspectos la necesidad de buscar la selección en la sociabilidad, para la verdadera comunicación, que no siempre puede hallarse en las relaciones muy circunstanciales de amistad familiar. »



Pasada ya la efervescencia de la creación, se continúan las acciones y un poco tiempo después, el Lyceum comienza a mostrar que es un "hueso duro de roer" para las instituciones patriarcales. De este modo, en El Heraldo de Madrid, con fecha de 23-02-1927, leemos las palabras de Victoria Kent, en una entrevista con el sugestivo título  « La señorita Victoria Kent, presidenta del Club Lyceum, nos habla de las peticiones formuladas en pro de la emancipación femenina ». Victoria reivindicaba la igualdad en estos términos: 

« Una de ellas es que se reconozca, sin limitaciones de ningún género, la facultad de la mujer, sea soltera o casada, para una infinidad de actos civiles, para los cuales tiene indudablemente, una capacidad intelectual y moral tan perfecta como la del hombre: para ser testigo en los testamentos, para formar parte del consejo de familia, para ser tutor, protutor, curador, albacea... »

Después daba, como ejemplo, la lucha contra el artículo 438 del código civil, es decir, el "uxoricidio por honor"... (ni Calderón lo hubiera titulado mejor!):

« ¿La supresión del artículo 438, por ejemplo? ¿ Hay quien pueda defender ese precepto brutal, supervivencia de costumbres bárbaras? Es verdad que el Código no autoriza en él para que se mate a la esposa adúltera o a la hija deshonesta.; pero condena al marido o al padre a la pena del destierro. Esto, en el caso del marido, es protegerle, porque quita ocasiones de venganza a los parientes de la víctima. »



Y, como era de esperar, se produce una campaña de desprestigio por parte de los sectores más conservadores a causa de su laicidad, como es el medio Siglo Futuro (periódico católico apostólico y romano). Comienza en mayo 1927, por A. Sanz Cerrada a raíz de un comunicado de la Unión de Damas Católicas en el que rechaza completamente el Lyceum. Esta campaña dura todo el mes de agosto y es La Libertad, quien las va a defender. 

Precisamente, Luis de Tapia, en este último periódico, publica unas "coplas por tontas", sirviéndose de los argumentos absurdos de Sanz Cerrada e ironizando a través de su poemita, esto sucede el 31 de agosto de 1927, y dice así:

¡Contra las damas
que en un Salón
celebran, libres,
su reunión,
claman los curas,
y... con razón!
¡Sin medias tintas
ni dar changüí,
la Iglesia siempre
lo dijo así
o estar conmigo,
o ir contra mí!
¡pero estas damas,
con mimos cien
y un equilibrio
y un ten con ten,
quedar quisieron
con todos bien!...
¡Y ya habrán visto
que esa actitud
de tan ecléctica
sosa virtud,
en estos tiempos
no es la salud!
Cuando el Lyceum
sus leyes dio,
a tales damas
les dije yo
¿No hacen política?...
por qué no?
Si no la hacen,
no faltará
quien la haga, enfrente
(¡bien visto está!),
y la gran obra
fracasará...
¡Aquí, la dama
de algún valer,
sierva del cura
tiene que ser!...
¡Si no es esclava,
pues no es mujer!...
¡Y el resultado
perciben ya!...
¡Por ser neutrales
(ni fú- ni fá)
y ser en todo
mitá y mitá,
el Club de damas
se cerrará!...
¡Bien empleado
que les está!


No vamos a reproducir las calumnias de Sanz Cerrada porque, además de absurdas y sin fundamento, simplemente... no queremos dar publicidad a ese sector retrógrado que siempre ha sido el lastre español. Ellas salieron airosas de estas críticas sin fundamento, y siguieron la lucha. 

Ya, en la República, los actos son frenéticos, y todos censados en la prensa madrileña. Uno de ellos nos ha llamado la atención por la retórica empleada. Seguramente si se hubiese tratado de una asociación masculina no hubieran utilizado términos semejantes, pero vale la pena reproducirlos. 

Con motivo del primer acto social en honor a la República argentina, en mayo de 1931, el corresponsal del medio argentino Caras y Caretas escribe los fines del Lyceum de esta manera (los subrayados son míos):

« ¿Los fines de esta simpática institución? Con nombrar la palabra sociabilidad ya lo hemos dicho todo. Reunirse en una confortable y lujosa casa; tener una biblioteca bien provista y un buen salón de té; comprometer las primeras figuras científicas y literarias para que den conferencias en una especie de tono íntimo; preocuparse por fundaciones benéficas como la Casa del Niño, modelo de esta clase de instituciones: abrir concursos de arte; conversar, discutir. Y organizar, por último, fiestas tan amables y brillantes como el baile de gala que en honor de la República Argentina ha celebrado el Lyceum en el hotel Ritz. »

Simpática reunión... es curioso que tras este adjetivo se muestre la palabra SOCIABILIDAD, COMPROMETER, PREOCUPARSE... nada que ver con la simpatía del momento. Pero no hagamos anacronismos, era el estilo de la época para dirigirse a las mujeres. Lo importante aquí es demostrar que no sólo se citaban en un "lujoso" hogar, sino que había, como ya vimos en otro artículo, toda una serie de actividades destinadas al empoderamiento de la mujer. 

La promoción de autores fue uno de los pilares básicos en esta institución. El tres de diciembre de 1935, El Heraldo de Madrid explica la importancia del Lyceum para el desarrollo cultural:

« Siendo tan precarios estos momentos para la innovación en la escena española y poco menos que imposible escalar los escenarios para el que lo intente, Lyceum Club, considerándolo una necesidad del momento, quiere proporcionar medios para que los autores noveles que prueben tener obra de creación y de mérito no carezcan de tribuna y público selecto capaz de escucharlos, aplaudirles y alentarles, a más de dirigir sus ruegos a la crítica competente para que preste su cooperación a estas lecturas, comentándolas en la Prensa con el aval de sus opiniones. Del mismo modo serán invitados a ellas algunos artistas de nuestra escena. »

Es el caso de muchas mujeres y hombres que no pudieron representar, como por ejemplo Adelina Gurrea o Carlota O'Neill. Sobre la primera, la prensa se hizo eco de la lectura de su drama Fortalezas. Así, el 14 de enero de 1936, El Sol explica: 

« Y cuando se haga la historia de los esfuerzos desplegados por la renovación de nuestro teatro tendrá que mencionarse el que con tan plausible entusiasmo como generosa intención vienen desarrollando las damas que dirigen lo que llamaremos el Ateneo, la "docta casa" de las mujeres de Madrid »



La última información que tenemos del Lyceum en la prensa, es el 28 de julio de 1936, en plena guerra civil. Siguiendo la coyuntura del país, La Voz publica un llamamiento de la asociación, titulado  « Alimento para los combatientes ». Es un llamamiento para ayudar a los luchadores por la libertad, y dice así:

« El Lycéum Club Femenino, deseando contribuir a aminorar en lo posible de sus fatigas a los valientes combatientes que luchan por España, está preparando unos paquetitos de comestibles, consistentes en huevos, limones, azúcar, chorizos, café y tabaco, rogando a sus asociadas y simpatizantes envíen donativos de estos productos a su domicilio social [...] »


Mujeres de vanguardia, mujeres transgresoras, mujeres de bandera que decidieron dejar de estar en la sociedad, sino de SER. 

viernes, 25 de enero de 2019

Pionera, transgresora y olvidada: la mejor periodista de la República. IRENE POLO

Pionera, trasngresora y olvidada: la mejor periodista de la República. IRENE POLO



Rocío González Naranjo



Hoy quiero hablarles de una mujer que ha sido completamente olvidada de la historia del periodismo, y que, además fue una mujer moderna, transgresora y feminista. Irene Polo, la gran olvidada. 

Irene Polo y Buster Keaton fotografiados por Gabriel Casas y Galobardes; imagen de portada de La fascinació del periodisme. Cròniques (1930-1936). Fotografía: Arxiu Nacional de Catalunya. Hotel Ritz de Barcelona, 1930. Fot: Gabriel Casas.


Irene Polo (1909-1942) fue periodista ante todo, aunque también publicista y representante teatral.


Fue una de las primeras mujeres en la prensa catalana. Irene formó parte del #circulosaficodemadrid creado por Victorina Durán, miembro del#lyceumclubdemadrid. Este círculo funcionó desde 1926 hasta la guerra civil, y en él se realizaban tertulias en las que participaban, entre otras mujeres, Carmen Conde y Lucía Sánchez Saornil.

Empezó a trabajar como periodista en 1930, escribiendo en prensa catalana. En el periódico Imatges, que dirigía Josep Maria Planes. 

Irene Polo i Andreu Avel·lí Artís 'Sempronio' Arxiu Centelles / Centro Documental de la Memoria Histórica

Como periodista en Imatges, llegó a entrevistar al gran actor Buster Keaton. Después continuó trabajando para La Humanitat, periódico defensor del catalanismo, dirigido por el mismísimo Lluis Companys. Entrevistó a la abogada Clara Campoamor. También trabajó para La Rambla, donde pudo entrevistar a Pío Baroja. 

Fuente no encontrada, Irene Polo cubriendo las elecciones de Andorra, el 31 de agosto de 1933, con el coronel Baulard, comisario extraordinario que aterrizó en Andorra a mediados de agosto con la misión de garantizar el orden público. Colección Casimir Arajol

En La Rambla es donde ella escribió sus mejores reportajes, sobre la situación sobre las elecciones al Parlament de Catalunya en 1932, o los conflictos de la revuelta libertaria de Sallent. Pero es en L'Opinió donde vemos su implicación política, siendo corresponsal en Madrid cubriendo, sobre todo, el juicio de la Generalitat de Catalunya por los acontecimientos de octubre de 1934, cerrando así el periódico por su vinculación con ERC. El encarcelamiento de Companys lo cubrió con otro rotativo, L'Instant. 

Irene Polo con el síndico Roc Pallarès, depuesto de su cargo en junio por el Tribunal de Corts en las elecciones de Andorra, el 31 de agosto de 1933. Colección Casimir Arajol

Sus últimos escritos aparecen en Ultima hora, lanzado por el mismo partido catalanista. Tras una entrevista a Margarita Xirgu, su vida cambió. 


Además, fue una mujer comprometida con el sindicalismo, pues participó en la fundación de la Agrupació Professional de Periodistes, enfrentándose incluso a la FAI por las revueltas en Barcelona. 




Como representante teatral, marchó con la compañía de Margarita Xirgu a Buenos Aires, pero ya no volvió a causa de la guerra y empezó a caer en una depresión enorme. Algunas cartas a su amigo Miquel Vilà desvelan el estado de ánimo de la periodista:

21 de abril de 1941: «[…] estoy muy desanimada; a mí quizá no me pasará nada porque tengo una gran suerte; pero ¿qué me importa eso si tengo que ver lo que le pasa a la gente que quiero? La gente liberal de este país está internada, los españoles reclamados por el Gobierno franquista serán enviados a Madrid […] Es el paso de una era del mundo a otra era […]». 23 de septiembre de 1941: «[…] estoy pasando unos días muy malos. Tengo un decaimiento nervioso terrible, y una angustia que no sé si podré resistir […]». 25 de  noviembre de 1941: «[…] No estoy bien todavía y creo que tardaré mucho en estarlo. Tomo potingues sin parar y por fuera me hacen algún efecto; pero este pequeño efecto no es suficiente. […]». 23 de febrero de 1942: «Ya has visto que el pobre Zweig se ha matado con su mujer, también cansado de América, seguramente. […]». 

Irene Polo escribe sobre Pastora Imperio

Se suicidó a los 32 años.


Sabemos muy poco de esta periodista audaz, provocadora y pionera en su estilo, sino es a través de sus artículos, os recomendamos la lectura de Glòria Santa-Maria y Pilar Tur  en su obra "La fascinació del periodisme", donde se recogen sus artículos y se hace un estudio biográfico de Irene.



De ella dijo el decano del periodismo barcelonés Carles Sentís, que trabajó con ella en L’Instant: «Irene Polo fue una estrella meteórica que me ha dejado un recuerdo brillantísimo. Si el país hubiese sido normal y ella no hubiera muerto joven, Polo habría sido la Françoise Giroud del periodismo catalán».




ELLAS: LAS CARAS DE ALGUNAS SOCIAS DEL LYCEUM CLUB FEMENINO DE MADRID EN SU CENTENARIO (1926-1936)

Lo que no se nombra, no existe. Ellas han aparecido siempre con el nombre de sus esposos. Y aunque era una costumbre de la época, estamos en...